Capítulo 1
Tuve suerte porque mi compañero era ya experto en salir a grabar, ya que se dedicaba a eso, y el parecía de lo mas feliz y contento. Yo, todo hay que decirlo, estaba nerviosa. Como siempre me sudaban las manos, y tenía un nudo en la barriga, pero ya estaba acostumbrada porque siempre me pasaba igual (yo lo comparaba al nerviosismo que sienten los actores antes de salir al escenario).
Mientras subíamos a un taxi, cargados hasta los topes (con la cámara, el trípode, el micrófono, los cables y demás), le pregunté a Jorge donde se iba a llevar a cabo la rueda de prensa. Al parecer nos dirigíamos al Hotel Carlos I, uno de los mas lujosos de nuestro país. También me explicó todo lo que teníamos que hacer al llegar: lo primero sería hablar con la chica de organización e indicarle nuestros nombres, ella nos daría los pases y nos informaría de cómo iría la cosa.
Una vez allí, Jorge me pidió que yo me encargara de la “burocracia” (como él llamaba al papeleo), mientras él instalaba la cámara con el trípode. Yo accedí encantada, ya que su físico más bien musculoso (practicaba windsurf) imponía y le hacían el más indicado en caso de tener peleas por los mejores puestos. Además, yo era algo bajita y más bien debilucha, a él le tendrían más respeto. Con los nervios no recordé preguntarle a quien íbamos a entrevistar, así que aplaqué mis dudas:
Ángela: ¿Y por cierto, a quién se debe este jaleo?
Jorge: ¿No te lo ha comentado Vero? –negué con la cabeza.
Ángela: Como ya sabe que no soy muy aficionada a salir a grabar…–dije, poniendo cara de circunstancia.
Jorge: No se si lo conocerás –me dijo, rascándose la cabeza– Se llama Viggo Mortensen, y con el “boom” del Señor de los Anillos, se ha hecho famoso…–su voz fue apagándose poco a poco al ver mi cara, hasta que se detuvo y me miro con los ojos como platos.
Yo tarde unos segundos en reaccionar. La información había llegado alta y clara hasta mi cerebro, pero éste parecía no poder procesarla como era debido.
Ángela: ¿Quuuuueeeeeeeee? El …el mismísimo Aragorn? –solo de pensar en verlo en persona ya me daba un patatús.
Jorge, al ver que lo había entendido y me encontraba “bien”, asintió ligeramente con la cabeza, y en cuanto vio el brillo en mis ojos asintió con más entusiasmo.
Jorge: ¡Yo accedí a ir a grabar inmediatamente! Soy fan de ESDLA, me he leído los 3 libros más el Hobbit. –mientras hablaba, esbozó una sonrisa de felicidad. Parecía contento al haber encontrado alguien a quién también le apasionaba ESDLA.
Ángela: ¡Pues a mi me encantan las películas! Todos actúan súper bien –dije, sonriendo.– No me lo puedo creer. ¡Al fin veré uno de los actores en carne y hueso!! Y pensar que he estado a punto de decirle a Vero que no venia…–lo cierto es que me hubiera comido, literalmente, mi jersey de no haber venido y enterarme luego de lo que me había perdido.
Al llegar allí, entramos por la puerta lateral, que era de acceso restringido,
sólo para prensa. Una vez en el interior, una chica con un moño
y muy simpática, nos atendió. Dejamos todos nuestros bártulos
en una sala (abrigos y equipo), y cuando volvimos a salir, la chica nos dio
nuestros pases.
En cuanto Jorge tuvo el suyo, me guiñó el ojo y me dijo por lo
bajo:
Jorge: Te dejo con la burocracia, ok? –y sin más, se fue con la cámara y el trípode, a coger buen puesto. Recé para que estuviera en una de las primeras filas, para así poder ver, lo mas cerca posible, al fabuloso Viggo Mortensen.
Mientras, la chica del moño me seguía informando de todo: las normas y en qué iba a consistir la sesión, la gente que habría…que si productores ejecutivos, guionistas, el director, y demás. Finalmente, me dijo que el último en aparecer sería Viggo Mortensen, para hacer sus declaraciones.
Cogí la otra cámara que habíamos traído, y me di cuenta que el muy tonto de Jorge, con la emoción que le embargaba, se había olvidado completamente de coger la batería y las cintas. Qué cabeza!, pensé. Así que no me quedó más remedio que ir a llevárselas. Al llegar vi un nutrido grupo de periodistas, apostados con sus cámaras al frente de la sala, pero por suerte comprobé que Jorge estaba entre ellos, y de los primeros. Me dirigí hacia él, y al llegar justo detrás suyo le di una ”colleja” en la cabeza. El se giró y me miró.
Ángela: Te has dejado las cintas y la batería… ¿como pensabas grabarlo? –le saqué la lengua, él me sonrió y me respondió.
Jorge: ¡Eres mi salvación! Que haría yo sin ti… –los dos nos reímos con ganas, para liberar tensión– Ah! ¿Me podrías traer el cable del micro? También se me ha olvidado –añadió, con cara de complicidad.
Ángela: Vale, no problem –sonreí– Pero como aún falta un poco me voy a grabar los exteriores, ahora vengo… –mientras me iba, le grité– ¡No empecéis sin mi!
Al llegar a la puerta principal del hotel, empecé a oír ruido, y mientras cruzaba la puerta giratoria, no podía creer lo que veía. Una multitud enorme de gente chillando. Gente con pancartas, camisetas estampadas con la cara de Viggo… parecía haber gente de todos los rincones de España.
Habían puesto una gran alfombra roja, con vallas de seguridad por todos
lados, y hombres de traje negro y corbata estaban clavados detrás de
las vallas controlando a la gente. Eran agentes de seguridad. Toda una escena
que se tenía que ver para poder apreciar en toda su magnitud.
Comencé a filmar. La gente se puso a saludar a la cámara, parecía
que todos querían aparecer. Me acerqué para poder grabar más
de cerca a fans y seguidores.
Estaba desprevenida y sin previo aviso, uno de ellos me arrebató la cámara
para poder filmar él también. Me llevé un susto grandísimo,
solo pensar en lo que valía esa cámara bastaba para helarme la
sangre.
Por suerte, uno de los hombres de negro intervino justo antes de que pudiera
pasar nada. Cuando la cámara volvió a estar en mis manos respiré
tranquila, y pude volver a disfrutar del momento. Era genial, tener el pase
de prensa me daba total libertad y pude tomar buenos planos.
Hubo un momento en el que el gentío comenzó a corear el nombre de Viggo y por un momento me hubiera puesto con ellos a chillar de alegría. Pero al recordar que podría estar mas cerca de él, sin empujones ni tirones en la rueda de prensa... ¡¡La rueda de prensa!! Se me había pasado el tiempo volando. Ya faltaba poco para empezar, y Jorge todavía no tenía el cable del micro que necesitaba! Apagué la cámara de golpe y me dirigí, a toda prisa, hacia la sala donde habíamos dejado los abrigos. Cogí el cable y salí corriendo hacia la sala de conferencias. Sin darme cuenta, choqué de pleno con un hombre que también iba bastante estresado.
La cámara se me cayó al suelo provocando un crujido terrible. Yo me tiré al suelo rogando que no estuviera rota. Mis manos temblorosas se aproximaron a ella, y con total delicadeza, la alcé unos centímetros y el objetivo se partió en dos. Yo cerré los ojos con fuerza, deseando que cuando los volviera abrir no hubiera pasado nada. En ése momento, noté una mano que presionaba mi hombro con suavidad.
Hombre: ¡Lo siento muchísimo! No te vi.–me dijo, con un acento latino.
Ángela: No, si la culpa también fue mía –mi cara era todo un poema de desesperación– No se como se lo voy a decir a Vero…¡Me va a matar!
Me resbaló una pequeña lágrima por la mejilla.
Ángela: Ah! La rueda de prensa… espero que no haya empezado ya…
Hombre: Estoy seguro que no, primero toca la sesión de fotos en la puerta principal.
Levanté la cabeza, sin ánimo de seguir con nada. En ese momento
solo quería irme a un lugar oscuro dónde nadie me encontrara y
quedarme allí de por vida.
Alcé la vista, despacio, para ver al hombre con el que, por mala suerte,
me había topado. Era un hombre moreno (en exceso por el sol), con el
pelo castaño claro y ojos verdes claros. Tenía un hoyuelo en la
barbilla muy gracioso, y llevaba un colgante de plata en forma de anzuelo sujeto
por una tira de cuero. Me quedé atónita mirándolo, escrutando
su cara centímetro a centímetro.
Ángela: Vi-… vi-… Viggo Mortensen!!!! –logré al fin decir. Mi corazón parecía un tambor de lo fuerte que latía… Al cuerno con la cámara, haberme chocado con él era lo mas maravilloso del mundo.
Viggo Mortensen: Yo lo siento mucho, de verdad.
Bajé de golpe de mi preciosa nube, para volver a encontrarme con la triste realidad: había conocido a Viggo Mortensen, sí, pero no arreglaba nada. Si buscaba a Vero y le decía: “Tranquila, he roto una cámara que cuesta un riñón, pero ¡he tenido la oportunidad de conocer a Viggo Mortensen!”, lo mejor que podría hacer sería buscar un buen sitio en el cementerio.
Bajé la mirada hacia abajo y volví a ver la destrozada cámara.
Ángela: No se como se lo voy a decir a Vero… –suspiré profundamente.– ¡buff….!
Viggo Mortensen: Déjame que te pagué la cámara, ¡por favor! Y si lo que te preocupa es tu jefa, después de la rueda de prensa te acompaño al trabajo y hablo directamente con ella, así no te podrá sermonear, ok?
Yo no sabía que decir. Estaba siendo muy amable, y su oferta era muy generosa. Me limité a parpadear un par de veces (lo cual hizo que riera) y después, poniendo cara de gratitud infinita, asentí con la cabeza varias veces.
(---Notas de la Autora---)
Espero que disfrutéis y os lo paséis igual de
bien leyéndolo como yo me lo he pasado escribiéndolo. Lo importante
es que paséis un buen rato. He pretendido hacerlo divertido, haciendolo
ameno y procurando dejarlo siempre en suspense para mantener el interés.
Como es mi primer fic y nunca antes había escrito nada de nada, le pedí
a una amiga que lo revisara y al momento me dijo que quería participar
y se conviertió oficialmente en mi editora jefa, jejeje. Sin ella este
fic no sería el mismo. Sus correcciones lo han ayudado mucho (tanto al
fic, como a mí, a la hora de escribirlo) Así que ¡¡muchisimas
gracias!! (de verdad que no sería lo mismo sin tí :D).
Espero que poco a poco le cogeis cariño a los personajes. Estoy abierta
a comentarios sobre el fic y de los personajes, que opinais de ellos y como
os los imaginais.
Sadhe
(---Notas de la Editora---)
Bueno, como dice la autora espero que os guste muche la historia,
ya que os puedo asegurar que la ha escrito con mucho cariño. Yo me lo
he pasado genial hablando y corrigiéndola con ella, así que solo
por eso ha valido la pena. En fin, espero que os guste mucho y os animo a que
la comentéis, ya que nos hará mucha ilusión.
Taikka
Todos los comentarios los podéis enviar a: anlin34@gmail.com